Los jardines perdidos de la AtlántidaLa Isla del Hierro es un auténtico paraíso para los submarinistasNo hay que hacer grandes viajes en avión para sumergirse en aguas llenas de vida. Muy cerca de cualquier ciudad europea, hay una posibilidad para disfrutar de horas interminables de buceo entre mil especies de peces de todas las formas y colores. Según los expertos, las aguas de El Hierro son las mejores de todo el continente europeo para practicar el submarinismo. Una reserva marina prácticamente intacta es el principal reclamo de una isla que siempre ha apostado por desarrollarse sin abusar de sus espectaculares recursos naturales. El Mar de las Calmas, en la costa Sur de la Isla es el marco ideal para disfrutar de este deporte o iniciarse en él. | | | La vida rebosa en los fondos herreños. J. CAMPOS |
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Cuando la barca sale del abrigo de La Restinga, lo primero que sorprende es la mansa quietud de las aguas. Al trozo de Atlántico que se encierra en la costa Sur de El Hierro le llaman el Mar de las Calmas. Es como si el océano, generalmente malencarado y violento, viniera a las playas y caletas de la isla del Meridiano a descansar, a dormirse. Los hombres, aquí confiados, han sabido aprovechar este santuario de tranquilidad para pescar desde tiempos inmemoriales y, ahora, para bajar a los dominios de Neptuno en busca de una de las maravillas naturales más importantes de Canarias. Declarada Reserva Marina Integral (con severas restricciones a la explotación pesquera), la zona de La Restinga es una de las mecas mundiales del buceo, una actividad deportiva que, cada vez más, atrae a mayor número de turistas a El Hierro.
En el Puerto de La Restinga conviven sin agobios más de una docena de centros de buceo que ofrecen la posibilidad de adentrarse en este mundo de silencio y belleza con total garantía. Cursos de iniciación y excursiones guiadas para los expertos completan una paleta de posibilidades que abarca algunas docenas de puntos de inmersión de inmejorable calidad. La casi total ausencia de corrientes y la abundancia de vida marina, convierten a El Hierro en el destino ideal de cualquier aficionado al submarinismo. La temperatura estable de las aguas (varía entre los 19 grados de media en enero y febrero y los 24 grados que se suelen registrar en verano) es otra ventaja que añadir al catálogo de bondades de las profundidades herreñas. Pero, quizás, lo más llamativo de este destino de buceo es la transparencia del agua. La ausencia de sobreexplotación turística de la costa y de corrientes de agua que desemboquen en el mar posibilita disfrutar de fondos claros con visibilidades que pueden alcanzar los 40 metros.
 | | | Primer plano. E. ACEVEDO |
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La primera diferencia notable con otros puntos del litoral canario es la abundancia de algas y fanerógamas marinas. Los fondos de la isla son un auténtico vergel, una pradera verde que sirve de cobijo y alimento a una nutrida colonia de peces y otras criaturas marinas. Los estragos que los erizos han provocado en otros puntos del Archipiélago aquí son casi imperceptibles. La explicación es muy sencilla. El pescador herreño siempre ha sentido un profundo respeto por su mar y no ha sobre explotado los recursos de la isla. La consecuencia más notable de esta actitud ecológica es la abundancia de los depredadores que mantienen a raya al erizo. Un buen ejemplo es el tamboril espinoso, un pez que ha sido pescado hasta la extinción en otras islas y que aún puede verse con facilidad en la isla del Meridiano.
Es por ello que cualquier inmersión en las aguas del Mar de las Calmas tenga garantizadas numerosas contactos con innumerables especies animales: Meros, abades, peces trompeta, sargos, langostas, anémonas, morenas y un largo etcétera de especies pasaerán ante tus ojos con parsimonia y confiados. En el Mar de las Calmas, los peces saben que el hombre no es una amenaza. Todo un lujo.
 | | | El fondo está cuajado de algas y plantas. E. ACEVEDO |
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Fruto de estas condiciones privilegiadas, El Hierro es el escenario del Open Fotosub más prestigioso de España. Entre los meses de octubre y noviembre, los mejores fotógrafos submarinos del panorama nacional y grandes figuras internacionales se reúnen en la isla del meridiano para captar con sus cámaras toda la belleza de las profundidades herreñas. Todas las fotos de este artículo resultaron ganadoras en la última edición.
Cuatro inmersiones para todos los gustos
La Herradura y El Arco.- Junto a la bocana del puerto de La Restinga se encuentra la zona conocida como La Herradura. Esta inmersión asequible para todos va desde los ocho a los doce metros de profundidad. Entre roquedos y veriles, podremos disfrutar de una gran cantidad de vida marina de entre la que destacan grandes bancos de sargos y morenas negras en las oquedades de los cantiles. La corriente no suele presentarse y si uno se atreve a bucear entre los cañones de lava podrá disfrutar de grandes meros y abades. Si avanzamos en paralelo al veril nos encontraremos con un gran arco de lava con más de 10 metros de luz. Se trata de una inmersión para expertos que requiere inmersiones de más de 40 metros.
 | | | Aferrado a la piedra. C DEBATI |
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Cueva del Diablo.- Es la mejor opción para iniciarse en la espeleología submarina sin correr el peligro que suele acarrear esta actividad. La zona de inmersión se encuentra en pleno Mar de Las Calmas por lo que la ausencia de corrientes suele ser lo habitual. Se trata de una amplia cueva sumergida con fondo rocoso y sin limos depositados que cuenta con un amplio tragaluz en su techo, por lo que se encuentra perfectamente iluminada. Se encuentran especies como gallos, culebritas, tamboriles y una gran concentración de langostas canarias. Se trata de una inmersión sencilla y sin riesgos.
El Lance.- También se encuentra en la zona del Mar de las calmas y es una magnífica oportunidad para descubrir la transición de fondos rocosos a arenosos (arena negra). Avanzaremos entre grandes extensiones de arena con zonas de roca donde se concentra gran cantidad de vida marina. Las anguilas jardineras se han adueñado de los arenales, mientras que en las zonas de roca abunda el pez lagarto, el mero o grandes concentraciones de jureles. También se trata de una inmersión para ‘todos los públicos’.
El Bajón.-Es una buena posibilidad para visitar una zona de transición con el mundo pelágico (mar abierto). Aunque la inmersión se realiza en torno a dos afloramientos rocosos que alcanzan los ocho metros de profundidad. Pero al sur la sonda baja a los 100 en paredes casi verticales. Se trata de una inmersión en mar abierto sólo apta para expertos, pero la acción de las corrientes se ve ampliamente compensada con la posibilidad de observar a especies pelágicas. Pequeños delfines, bancos de barracudas y mantas suelen dejarse caer por allí. En 1999, se pudo observar a un tiburón ballena.