Gigantes quijotescos en los páramos ardientes de FuerteventuraLa restauración de molinos de viento recupera una de las estampas tradicionales del campo majoreroSe yerguen altivos cara al viento recordando que, hasta no hace mucho, eran imprescindibles para asegurar el sustento de los habitantes de Fuerteventura. Algunos han desaparecido o están en trance de caer ante el abandono de sus propietarios, pero hay algunos que, gracias al empeño de las administraciones de la isla, han logrado vencer al tiempo recuperando su antigua altivez y su serena belleza. Desde Visitacanarias.com te invitamos a dar un paseo por los molinos de viento más significativos de la isla de Fuerteventura. | | | Los molinos tradicionales de Fuerteventura se introdujeron en la isla a partir del siglo XVIII. ARCHIVO |
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Hubo un tiempo en el que las suaves pendientes ásperas de Fuerteventura reverdecían en invierno como promesa de provisión para el verano. Un vistazo a los cerros pelados no podría, ni siquiera, dar a entender que no hace mucho tiempo atrás los valles de la Maxorata (nombre aborigen de la isla) eran el auténtico granero de Canarias. Mucho tiempo ha pasado desde entonces, y aquel pasado de glorioso potencial agrícola es ya sólo un recuerdo que se pierde en la memoria de los más viejos al socaire del dinero rápido y abundante que dan actividades como el Turismo y la restauración. De aquel paisaje de espigas dorándose al sol sólo quedan los molinos que convertían el grano en harina. Muchos se han perdido y otros languidecen convertidos en ruinas dando, aún más, reflejo a la decadencia de la agricultura majorera. Otros, gracias al esfuerzo de las administraciones, han recuperado todo su esplendor y se yerguen orgullosos dando pistas sobre un pasado aún cercano pero ya del todo olvidado. El gofio ya no se muele en el molino de al lado.  | | | Molino de Tefía. ARCHIVO |
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El molino de viento llega a Fuerteventura en las últimas décadas del siglo XVIII extendiéndose rápidamente su uso en las zonas centrales y del norte de la isla. Una economía volcada en la producción de cereales posibilitó que los isleños importaran el uso del molino introduciendo, de paso, la primera muestra de explotación ‘industrial’ de la isla. La transformación del grano. La presencia constante de los vientos alisios, que constituían su fuente energética, y la tradicional economía cerealista de la isla, favorecieron la implantación de numerosas de estas infraestructuras, conformándose de manera rápida en una de las señas de identidad del paisaje campesino majorero.
Se instalaron en lugares abiertos a los vientos dominantes configurándose como uno de Pese a su generalización, la construcción de molinos no determinó el abandono de sistemas de molienda más antiguos, como el molino de mano y la tahona, que siguieron usándose a nivel doméstico y en períodos de ausencia de vientos.
El molino de viento tradicional, denominado en la isla molino macho, es una edificación de mampostería, realizada con piedra, barro y cal, de planta circular y forma troncocónica. Está coronado por una caperuza o capacete de madera, que gira por medio del rabo o timón, orientando las aspas al viento hacia las corrientes dominantes. Se compone de dos o tres pisos. En el inferior se guardan los útiles y herramientas empleados por el molinero; en el central se recoge el grano; en el superior se aloja la maquinaria de molturación. En los molinos que carecen de piso central se deposita el grano en el inferior. La mayoría de los molinos tienen cuatro aspas, aunque existe uno con seis, una tendencia que debió ser corriente en el pasado. Estas están constituidas por una estructura de madera sobre la que se colocaba una tela de lona. La base de la edificación está rodeada por un pequeño muro de piedra seca.
Una ruta por los molinos majoreros
 | | | Molino restaurado. ARCHIVO |
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Centro de Interpretación de Los Molinos de Tiscamanita: Este centro ofrece amplia información sobre los elementos singulares de los molinos de viento y de la cultura que los ha generado, en un conjunto tradicional que conforman el molino y la vivienda típica alrededor de un patio. Tiene el aliciente de poder contemplar un molino en funcionamiento, el producto de la molienda, una maqueta que reproduce la ingienería tradicional de Fuerteventura y guías informativas sobre los molinos que se distribuían por la isla. Ofrece información sobre la ruta de los molinos restaurados de Tefía, La Oliva y Antigua.
Horario: De lunes a domingo de 10 a 18 horas.
Llanos de la Concepción: El Molino de Los Llanos de la Concepción, es una edificación de mampostería, construida con piedra, barro y cal, de forma trococónica y planta circular. Está coronado por un capacete de madera, que gira por medio del timón orientando las aspas al viento. Estas aspas impulsadas por el viento hacen girar una rueda dentada que a su vez mueve el carrete llamado husillo. Este enlaza con la piedra molinera a través de un eje metálico colocado en una pieza de hierro rectangular (lavija) pegada a la cara interna de esta muela. La muela superior gira sobre la inferior consiguiendo así la trituración del grano. Se trata de un excelente ejemplo del legado de la economía cerealista típicamente majorera.
Tefía: El molino de Tefía se sitúa en el Llano de Muchichafe (Llano Alto). El edificio es de la década de los años treinta del presente siglo, pero la maquinaria se trasladó desde La Oliva, de un antiguo molino perteneciente a Rafael "El Cantero" que se localizaba en la zona de La Orilla, detrás del cementerio del pueblo de La Oliva y que data de la segunda mitad del siglo XIX. El edificio, de planta troncocónica al estilo del resto de molinos de la isla, consta de tres plantas y cuenta con la particularidad de ser el único que se conserva en la isla con seis aspas.
Antigua: El molino de Antigua es otra buena muestra de la arquitectura industrial majorera vinculada a la explotación cerealística de Fuerteventura. En la actualidad alberga una tienda de artesanía y permite la visita del interior del edificio. Para la mejor comprensión de su funcionamiento, tanto sus aspas como su mecanismo interior ha sido totalmente restaurado.
Horario: De Martes a Viernes de 9:30 a 17:30 horas. Domingos