Un paseo por las entrañas de la isla de LanzaroteUna visita a la Cueva de Los Verdes permite dar una clase de vulcanología diferente al alcance de todos los públicosRefugio ante los numerosos intentos de invasión que ha sufrido la isla durante toda su historia y atracción turística de primer orden. En todo caso, la Cueva de Los Verdes ha jugado un papel de vital importancia para la sociedad isleña desde tiempos anteriores a la conquista. Este tubo volcánico de algo más de seis kilómetros de longitud se ha convertido en un reclamo más de una isla que debe su encanto a las fuerzas que se debaten en el interior de la tierra. Una visita a las entrañas de la isla permite disfrutar del espectáculo de una naturaleza salvaje e indómita | | | Carlel de entrada a la Cueva de los Verdes. ARCHIVO |
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La primera reacción, y la lógica, es resistirse al impulso de bajar los escalones esculpidos en la piedra. La boca aparece allá abajo negra y fría y aunque el instinto te dice que es mejor no entrar, el deseo de experimentar un particular descenso a los avernos te empuja hacia adelante ante la promesa de maravillas que son impensables en los lugares donde la luz del sol baña suelos y paredes. Por eso, son miles los visitantes que no temen introducirse por las mismas fauces del monstruo, porque saben que a pesar del frío que surge del abismo, la visita a la Cueva de los Verdes merece la pena. Lanzarote es una de las hijas predilectas de la tierra. Su fuerza creadora ha modelado un paisaje de gran belleza donde la huella del fuego nos regala postales irrepetibles. Bajo la atormentada superficie del suelo conejero, el trabajo del fuego también ha dejado huellas inconfundibles.
 | | | Interior del tubo. ARCHIVO |
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Dicen los lugareños que el nombre de la Cueva de Los Verdes le viene por estar emplazada en la antigua finca de una familia de potentados lanzaroteños. De lo que no cabe duda es de la importancia capital que ha tenido esta gruta para los conejeros desde hace siglos. Los aborígenes la utilizaron para protegerse de las razzias esclavistas y los intentos de conquista de europeos y norteafricanos. Sus descendientes también conocieron su valía cuando piratas de todas las nacionalidades llegaron a la isla con no muy buenas intenciones. La fortaleza de ayer ha dejado paso a un espacio natural de gran belleza que atrae la atención de miles de visitantes que, cada año, bajan al sótano de la isla para descubrir un espacio mágico donde se pone de manifiesto el origen volcánico del suelo lanzaroteño.
La Cueva de Los Verdes forma parte del tubo volcánico de La Atlántida. Esta galería tiene algo más de seis kilómetros de longitud que unen el próximo Volcán de la Corona con el mar (la entrada a la cueva se localiza a 2.500 metros de la costa). Parte del recorrido está sumergido y aún no se han explorado totalmente gran parte de las ramificaciones laterales y recovecos de esta cavidad que, según los geólogos, tiene entre 3.500 y 5.000 años de antigüedad. El mecanismo que crea un tubo volcánico de estas características es sencillo. Para que estas estructuras (que están presentes en casi todas las Islas Canarias) se formen es necesario que con anterioridad se haya producido una erupción de grandes dimensiones que haya dejado tras de sí una capa considerable de material magmático. Si antes de que la lava esté totalmente solidificada se produce otra erupción a nivel del subsuelo, ya se han producido las condiciones necesarias para que la cavidad tome forma.
El río subterráneo de magma funde parte del material anterior y se forma un río de lava líquida que se vacía cuando cesa la erupción. En el caso que nos ocupa, al menos se produjeron dos episodios de este tipo, ya que Los Verdes aparece como la sucesión de dos galerías superpuestas cuyo tabique de separación ha sufrido varios derrumbes, dando como resultado cuevas intercomunicadas con grandes y espectaculares bóvedas. Cuando el techo que cede es el que comunica la cueva con el exterior, se produce lo que los isleños llaman Jameo. Los famosos Jameos del Agua, magistralmente acondicionados por César Manrique, son parte del mismo tubo de la Atlántida, aunque en un lugar muy cercano a la costa de la isla.
 | | | Galería iluminada. ARCHIVO |
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En el caso del tubo volcánico que nos ocupa, el Cabildo de Lanzarote ha aprovechado las particularidades de este espacio para crear una atracción turística de primer orden. En 1964, las autoridades insulares acondicionaron unos dos kilómetros de galerías para convertir a la Cueva de los Verdes en una cueva abierta para los turistas. Para posibilitar la visita, se acondicionó un pequeño sendero con barandillas y escaleras, obras que se complementaron con una iluminación de gran efecto visual y una suave música ambiental que completa un cuadro espectacular. El resultado es un cuadro con colores imposibles que resaltan el poder creador de la tierra, abismos imposibles y algunos juegos y efectos visuales de gran realismo gracias a la estratégica ubicación de pozas naturales de agua. Las visitas son guiadas y permiten conocer desde dentro las fuerzas ciclópeas que convirtieron a Lanzarote en una isla encantada.
Cueva de Los Verdes
Localización: Municipio de Haría
Acceso: Por LZ-1 dirección Orzola (Desde Arrecife)
Tfno: 928 173 220
Horario: de 10 a 18 horas (última visita a las 17 horas)
Precio: 8 euros