El reino de las brumasEl Parque Nacional de Garajonay es la mejor opción para desentrañar los secretos de la laurisilvaLa Laurisilva es una auténtica reliquia. Este bosque de aspecto mágico ha encontrado en Canarias su último refugio y después de cubrir toda la cuenca mediterránea durante gran parte de la Era Terciaria se ha visto limitado a unos cientos de hectáreas de nuestras islas, donde encuentra la temperatura y humedad necesarias para salir adelante. Desde el punto de vista botánico este bosque relicto tiene un valor incalculable y como paisaje es uno de los espectáculos más sobrecogedores de las islas; un bosque siempre verde en el que reinan las brumas. En La Gomera, el Parque Nacional de Garajonay representa uno de los mejores ejemplos de este bosque mítico. | | | Arroyo del Bosque del Cedro. ARCHIVO |
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Garajonay es una meseta enclavada en el macizo central de la isla de La Gomera. Apenas 948 hectáreas situadas entre los 800 y los casi 1.500 metros sobre el nivel del mar en los que crece en toda su plenitud un bosque de resonancias míticas. Y es que este parque nacional, declarado como tal en 1981, es el hábitat idoneo para que prospere esta masa vegetal. Es la franja en la que se desarrolla el mar de nubes, un caudal de humedad proveniente del Atlántico que se condensa al toparse de bruces con islas de geografía atormentada como las Canarias. La niebla, casi continua por estos parajes, lame con suavidad las laderas dejando escapar el agua y permitiendo el crecimiento de un bosque en el que la humedad y las temperaturas suaves se combinan a la perfección para crear paisajes que invitan a la ensoñación y a la leyenda.
Porque la leyenda es parte importante de este espacio. El parque recibe su nombre de dos jóvenes amantes que prefirieron quitarse la vida antes que renunciar a su amor. Gara y Jonay (así se llamaban los dos aborígenes sacrificados por Cupido) eligieron para acabar con su idilio un espacio de cuento.
 | | | Vista desde el Mirador de Los Roques. ARCHIVO |
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El pico de Garajonay, con sus 1.487 metros, es el punto culminante de la Isla y del parque. Desde aquí, el manto verde cae moderadamente hacia el norte algunos kilómetros para precipitarse luego hacia abajo en busca del mar. Entre tanto, al visitante le esperan miradores hacia roques y abismos imposibles, frondosos bosques de troncos verdes, riachuelos tranquilos, caminos umbríos y toda una lección de Ciencias Naturales con la que disfrutar de un día inolvidable. Tilos, mocanes, palo blancos, viñátigos, laureles y un sinfín de especies componen esta sinfonía de verdes en la que se cobijan multitud de aves (entre las que destacan las palomas de la Laurisilva o el gavilán), algunos pequeños mamíferos como las musarañas o los murciélagos, lagartos y un ejército de insectos que componen la comunidad de vecinos más numerosa de un parque que también fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Para disfrutar de este paraíso de vida hay que arriesgarse a dejar el coche y a caminar por la completa red de senderos perfectamente señalizados que recorren los puntos más importantes del parque. Entonces, si uno es capaz de guardar silencio y escuchar, podrá sentir la presencia de todos los habitantes del bosque encantado. Lo más seguro es que ese día haya niebla, y la humedad, en forma de millones de finas gotitas de agua arrastradas por el viento, resbalará por las hojas y los troncos cubiertos de musgo formando pequeños caleidoscopios donde se proyectan todos los colores del arco iris.
Visitas imprescindibles
Mirador de Los Roques.- Desde este balcón natural, uno de los pocos hitos panorámicos del parque, pueden admirarse los roques de Agando y Ojila, dos símbolos geológicos de la La Gomera. En días claros pueden admirarse vistas magníficas sobre la isla de Tenerife coronada por el pico Teide.
 | | | Alto del Garajonay. ARCHIVO |
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Laguna Grande.- Es uno de los espacios más visitados de la isla. En torno a un claro el bosque se muestra con toda su intensidad. Una pequeña red de senderos permite disfrutar de los secretos de la Laurisilva en recorridos de pocos minutos. Este lugar también es conocido como laguna de las brujas, ya que, según la tradición, en este lugar se reunían estos personajes de la cultura popular para celebrar sus aquelarres.
Bosque del Cedro.- Es, sin duda alguna, el punto de referencia más importante del parque. En torno al arroyo del Cedro se abren los rincones más umbríos de la laurisilva gomera destacando el curioso cuadro que forman los troncos de los árboles totalmente cubiertos de musgo. Recomendamos prolongar el pequeño paseo hasta la Ermita del Cedro cruzando el riachuelo por pequeños puentes de madera que acentúan el encanto del lugar.
Centro de Interpretación del Juego de Bolas.- A través de maquetas y paneles explicativos, los visitantes que se acercan a este pequeño centro de interpretación podrán acercarse a los secretos de este Parque Nacional, su riqueza botánica y faunística y la relación de los gomeros con sus montes. El centro también cuenta con tienda y cafetería, por lo que es una magnífica excusa para hacer un pequeño descanso y, de paso, conocer un poco más este espacio natural.
Tfno: (+34) 922 80 09 93
Fax: (+34) 922 80 12 29
Horario: Todos los días de 9.30 a 16.30. (Cierra el 25 de diciembre y el 1 de enero)
 | | | Vista general del bosque. ARCHIVO |
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Pico Garajonay.- Es la altura máxima del Parque Nacional y de la isla de La Gomera y unna magnífica atalaya desde la que disfrutar de impresionantes vistas sobre la isla y las vecinas El Hierro, La Palma y Tenerife. En días claros, pueden verse las cumbres de la isla de Gran Canaria.
Para más información
Centro Administrativo del Parque Nacional de Garajonay
Carrtera General del Sur, 6 San Sebastián de La Gomera
Tfno: (+34) 922 87 01 05
Fax: (+34) 922 87 03 62
e-mail: garajonay@mma.es
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