Los Tilos, un regalo del aguaAl norte de La Palma se encuentra uno de los mejores ejemplos de bosque húmedo canarioEl agua campa a sus anchas por barrancos, fugas y quebradas. El sonido del torrente estrellándose contra las rocas acentúa aún más la sensación de humedad que se palpa en el ambiente. Verdes claros y oscuros, sombras impenetrables y algún que otro jirón de niebla completan el cuadro de la Canarias Verde, esa Canarias que nada tiene que ver con la sequía, con el ansia del campesino mirando al cielo. Aquí, el agua no falta, es más, aquí el líquido que tanto añoran en islas como Lanzarote o Fuerteventura se escapa entre las hojas sin presas o canales. Estamos en los Tilos, el bosque mágico de la isla de La Palma | | | Vista general de Los Tilos. ARCHIVO |
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Hay muchos motivos para decir sin temor a caer en la autocomplacencia que La Palma es la isla bonita. La más occidental de las Islas canarias cuenta con una gran paleta de atractivos que van desde desolados paisajes volcánicos (La Palma registró, en 1971, la última erupción volcánica de las Islas Canarias) a profundos abismos, pasando por frondosos pinares o impenetrables masas de laurisilva (bosque húmedo canario). En este caso, estas 500 hectáreas de terreno, integradas en el Parque Natural de Las Nieves, son una de las mejores muestras de laurisilva del Archipiélago canario, un importante enclave de alto valor paisajístico y natural que inició la fecunda relación de la isla con la UNESCO. Nos explicamos. En 1983, este organismo internacional consideró que este bosque merecía la consideración de Reserva de la Biosfera, un título de protección medioambiental que se ha ido extendiendo a gran parte del Norte palmero. Ahora, pinares, riscos costeros y bosques termófilos (cercanos a la costa) se integran en la Reserva de la Biosfera.
 | | | El sol apenas llega al suelo del bosque. ARCHIVO |
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Pues sí, en estos bosques umbríos se esconden alguno de los tesoros naturales más importantes de la isla. El primero es el propio agua. Este sector alberga la cuenca hídrica más caudalosa del Archipiélago Canario, un oasis de agua que encuentra su máxima expresión en los nacientes de Marcos y Cordero. Esta humedad, que se une a la que el alisio aporta en forma de lluvia horizontal (fenómeno que se produce cuando el aire cargado de humedad colisiona con las laderas orientadas al norte) ha formado un tupido bosque en los que los tilos, palo blancos, viñátigos, brezos, cedros o fayales campan a sus anchas ocultando a los habitantes de ras de suelo la luz del sol.
Estamos en las tierras más fértiles de la isla, un oasis de biodiversidad que bebe directamente del viento y se nutre del manto de hojas secas y troncos muertos que tapizan el suelo del bosque. Esta riqueza se traduce en una gran presencia de fauna entre la que destaca la presencia de aves (la reserva es Zona Especial para la Protección de Aves) y los insectos. Entre las primeras destacan las palomas de la Laurisilva (Palomas Rabiche y Turqué), unas inquilinas discretas y esquivas a las que se puede ver en bebederos y salientes rocosos. El Lagarto Tizón o los murciélagos orejudo y de Madeira son otros de los vecinos más destacados del bosque.
 | | | Canal de Marcos y Cordero. ARCHIVO |
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Para el visitante, además, queda el placer de hacer camino. Los Tilos están surcados por una multitud de caminos y senderos perfectamente señalizados donde uno puede sentir el placer de perderse entre el verde. Sendas para todos los gustos y todas las dificultades jalonan un bosque donde es muy fácil dejar volar la imaginación. Además, un paseo por Los Tilos es un ejercicio altamente educativo. Las autoridades locales han acondicionado los senderos y ofrecen la posibilidad de descubrir todos los secretos de la reserva en un moderno centro de interpretación en el que cualquier visitante puede conocer de primera mano la importancia ecológica del lugar.
Centro de Interpretación de Los Tilos
Tfno: (+34) 922 411 583