La tierra más joven de EspañaLos volcanes del Sur de La Palma son un contrapunto de fuego en la isla más verde del ArchipiélagoEl 26 de agosto de 1971, la tierra se abrió por última vez en suelo canario. La Isla de La Palma es la más feraz y verde del Archipiélago canario, pero es, también la única que ha visto surgir la lava incandescente en los últimos años. El último episodio eruptivo de Canarias se produjo en el Sur de la Isla Bonita hace apenas tres décadas y el fruto de casi un mes de erupciones ininterrumpidas en el Teneguía fueron unas cuantas hectáreas ganadas al mar que son la tierra más joven de España. Este volcán tranquilo (las erupciones históricas en el Archipiélago se caracterizan por su más que escasa violencia) no es sino el último de una cadena de conos que surge 25 kilómetros más al norte. | | | Cono del Volcán de San Antonio. ARCHIVO |
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El verde de los pinos contrasta de manera más que notable con el negro del suelo. Esta es, sin duda alguna, la característica más notable del sector Sur de La Palma, un lugar donde la tierra ha mostrado su inmenso poder creador en épocas no muy lejanas. Desde la conquista de la Isla (culminada en 1493) en esta parte de la antigua Benahore se han producido hasta siete erupciones volcánicas desde 1492 (Volcán de Tacande) hasta la reciente del Teneguía (1971). Aunque todos estos episodios volcánicos han tenido lugar en el mismo sector de la isla (el conocido como Cumbre Vieja), el espacio temporal que ha transcurrido entre todos ellos permite contemplar de primera mano el poder creador del fuego y la imparable carrera de los organismos vivos que, más tarde o más temprano, colonizan cualquier rincón del terreno. Por eso, un paseo por el sur de La Palma es una clase irremplazable de geología y biología: de los ‘desolados’ parajes casi yermos de la última erupción, a los frondosos pinares que rodean los conos de los episodios más lejanos en el tiempo.
 | | | Volcán del Teneguía. ARCHIVO |
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Pero, sin duda alguna, las estrellas de esta excursión son los volcanes del Teneguía y San Antonio, situados en el extremo Sur de la Isla. El primero, fruto de la erupción de 1677, es un cono casi perfecto de poco más de 100 metros de diámetro y unos 800 metros de circunferencia que es toda una lección práctica de vulcanismo. Un sendero recorre todo el perímetro del cráter lo que hace muy asequible su visita. Este volcán, responsable de la destrucción de la Fuente Santa, cuenta, además, con un moderno centro de visitantes que explica de manera asequible todos los procesos volcánicos acaecidos en la isla desde tiempos históricos. La única pega es que las autoridades de La Palma han considerado oportuno cobrar entrada para visitar el centro y el propio cráter del volcán, aunque lo escaso del precio (3 euros) y la espectacularidad del paisaje, recomiendan la visita.
Un poco más al sur se encuentra el volcán del Teneguía. Su aspecto es algo menos regio que el primero y su cráter lateral no presenta la soberbia estampa de su vecino del Norte. Pero este pequeño picacho de colores negros y rojos que apenas se eleva 430 metros sobre el nivel del mar (San Antonio alcanza los 657 metros) tiene el honor de ser el último volcán activo de España. La erupción del Teneguía no cogió a nadie por sorpresa. Después de algunos avisos en forma de temblores, el volcán erupcionó el 26 de octubre de 1971 cesando el 18 de noviembre. Los geólogos calculan que vertió unos 40 millones de metros cúbicos de magma y cenizas volcánicas sobre algo más de dos millones de metros cuadrados de suelo. Sus dos brazos de lava principales avanzaron en dirección Oeste y Sur Este llegando al mar y aumentando la superficie de La Palma en unas pocas hectáreas. Es el territorio más joven de España.
 | | | Tramo de la Ruta de Los Volcanes. ARCHIVO |
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Pero pese a lo espectacular del suceso, la erupción del Teneguía no causó víctimas mortales. Las erupciones canarias se caracterizan por su carácter ‘tranquilo’. Desde el siglo XV, se han producido un total de 16 episodios volcánicos que arrojan la cifra de cero muertos. Todo un dato a tener en cuenta ante teorías descabelladas y sin ningún tipo de fundamentos que hablan de posibles cataclismos geológicos en tierras canarias. Es más, los volcanes en las islas son uno de su principales atractivos turísticos, auténticos moldeadores de un paisaje que atrae a más de 12 millones de turistas al año.
Para los más atrevidos, existe una posibilidad única de disfrutar de la práctica totalidad de las erupciones históricas palmeras y sus inquietantes paisajes a través del sendero de Gran Recorrido 131, popularmente conocido como Ruta de Los Volcanes. Este camino, que en sus inicios parte de las cresterías de la Caldera de Taburiente, permite hacer un recorrido más limitado por Cumbre Vieja (accediendo por el Refugio del Pilar) hasta la Punta de Fuencaliente, en el extremo Sur de la Isla. Esta ruta, de la que ya hablaremos en otro momento, une gran parte de los conos volcánicos del Sur palmero.