La entrada a las entrañas de El TeideLa cueva del viento, con sus 17 kilómetros de longitud, es uno de los complejos subterraneos más grandes del mundoLa Cuevadel Viento es uno de los complejos subterráneos de origen volcánico más impresionantes del mundo. Con algo más de 17 kilómetros de galerías, pasadizos y salas, este tubo volcánico atesora alguna de las formaciones geológicas más impresionantes de Canarias y es el mejor escenario del Archipiélago para la práctica de la espeología. En la actualidad, el Cabildo de Tenerife está haciendo un importante esfuerzo para acondicionar la cueva para su uso como atracción turística de primer orden.  | | | Galería de la Cueva del viento. ARCHIVO |
|
Es uno de los tubos volcánicos más largos del mundo. La Cueva del Viento, con más de 18 kilómetros de galerías, es un laberinto impresionantes de pasillos, recovecos y salas de todos los tamaños que se distribuyen en tres niveles diferentes con infinidad de pasadizos y gateras. Y eso que desde su entrada en el barrio de Los Piquetes, en la localidad norteña de Icod, sólo parece un hueco en la tierra que se hunde negro en el suelo. Pero no. Es mucho más que eso: estamos ante uno de los complejos de galerías de origen volcánico más completos de la geografía terrestre. Todo un mundo de silencio y oscuridad que se interna en la tierra hasta las entrañas del mismísimo Teide. Algunas empresas de turismo activo ofrecen la posibilidad de visitar de manera segura este submundo sorprendente en el que se encuentran alguna de las especies animales más alucinantes de Tenerife: algunas vivas y otras cuyos últimos pasos se dieron hace ya algunos millones de años.  | | | Imagen de uno de los corredores de la cueva. ARCHIVO |
|
Un tubo volcánico es el fruto de erupciones consecutivas que se han producido con escaso intervalo de tiempo. La mecánica de formación es sencilla. En un primer lugar se produce una erupción que arroja grandes cantidades de material que empieza a solidificarse lentamente. Poco después se produce una nueva erupción con fisuras en profundidad que vuelven a fundir los materiales anteriores. Se forman entonces ríos de lava subterráneos que fluyen de manera rápida hasta que la erupción cesa y las galerías se vacían de magma. En la Cueva del Viento, el capricho del volcán dejó más de 17 kilómetros de galerías y salas. Pero queda aún bastante por explorar. A pesar de ello no es la cueva más larga del mundo, título que ostenta Kazamure Cave en Hawai con 31.457 metros. Estas medidas son difíciles de alcanzar por la Cueva del Viento, pero no le quita el honor de ser una cueva de dimensiones extraordinarias y de características geomórfológicas únicas entre los tubos volcánicos conocidos.
Eso sí. Entrar en este lugar no es un juego. Hay que venir debidamente equipados y acompañados por espeologos expertos. Si se cumplen estas dos premisas fundamentales, el día puede dejar sensaciones inolvidables. Echar por alto estas mínimas recomendaciones puede acarrear gravísimas consecuencias.
Hasta el momento se han localizado hasta siete aberturas de acceso; dos de ellas acceden directamente al tubo principal, las de Piquetes y Breveritas. Esta última entrada es la más utilizada por los que se acercan a descubrir los secretos del interior de la tierra. El camino se inicia por una galería amplia en la que se puede caminar erguido, luego hay una bifurcación y a partir de allí la Cueva del Viento se muestra intensa con gran cantidad de ramales y bifurcaciones, con diferentes galerías que llevan a cantidad de salas y a otros pasillos. Entre ellas hay pasajes especialmente espectaculares como las gateras de La Puñetera y la Gran Puñetera, debido a lo estrecho del paso, que obliga a hincar rodillas y pasar a gatas. Las salas también reciben nombres que tienen que ver con su peculiar configuración. La Sala de la Cruz, por ejemplo, es un tubo rectilíneo donde se cruzan varias galerías. Otro clásico es la Sala del Vivac, que hasta hace poco se utilizaba para acampar y descansar en las excursiones de exploración.
 | | | Tubo volcánico perfecto. ARCHIVO |
|
En cuanto a su estructura geológica la cueva presenta todos los elementos clásicos de los tubos de origen volcánico. Se pueden encontrar podemos encontrar desde estalactitas, llamadas aquí estafilitos formados por el goteo de lava cuando desciende el caudal del torrente, hasta cascadas, que son derrames de material fundido en forma de grandes caídas, pasando por terrazas laterales, cornisas y bancos.
Pero el interés de la Cueva del Viento va más allá de sus excepcionales características geológicas. Esta cavidad también presenta elementos de interés ecológico que la convierten en un espacio único. El hallazgo de huesos de Lacerta máxima y Canariomys bravoi, un lagarto y una rata gigantes extinguidos desde hace algunos milenios, motivó el inicio de los estudios biológicos en el interior del tubo volcánico. A raíz de estos trabajos de prospección se han descubierto especies hasta entonces desconocidas en Canarias, como una curiosa especie de cucaracha sin ojos y albina bautizada como Loboptera subterránea.
Por su parte, la vegetación se presenta en tres sectores, zona externa, con plantas vasculares y algunos helechos y líquenes; zona de entrada, comienza justo donde la lluvia no llega directamente, pero sí recibe luz y contiene fundamentalmente musgos y líquenes; zona de transición, sometida a luz indirecta, se han encontrado algas cianofitas y líquenes.
Palabras clave: Cueva; Tubo volcánico; Galería; Gatera; Espeleología; Sala; Lava; Erupción; Torrente; Andén; Banco; Icod; Cucharacha; Musgo; Murciélago; Expedición