Elementos definitorios de la arquitectura popular canariaLos pueblos y ciudades del Archipiélago atesoran un rico patrimonio arquitectónico que muestra la relación del pueblo canario con su entornoLa casa canaria tiene un sello muy particular que la hace diferente. Heredera de los estilos arquitectónicos que imperaban en la zona sur de la Península Ibérica a finales del siglo XV, la arquitectura popular de las islas inició un camino en solitario en el que fue incorporando elementos y gustos de otras tradiciones constructivas hasta llegar a lo que es hoy. Eso sí, como casi todo en Canarias, hay que hablar de tradiciones arquitectónicas porque, como sucede en otros muchos ámbitos, cada isla es un mundo. Eso sí, se comparten algunos elementos comunes. | | | Casas tradicionales en Tefía, Fuerteventura. JOSE J. JIMENEZ |
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La arquitectura popular canaria es el resultado lógico del momento y las condiciones que se desarrollan en Canarias en el momento e su incorporación a la cultura occidental. El Archipiélago entra en la órbita europea a lo largo del siglo XV y con los primeros pobladores llegan los gustos y modas de los lugares de procedencia de los colonos. Con los campesinos y comerciantes también llegan artesanos y albañiles procedentes, en su mayoría, de la Baja Andalucía y Portugal, una condición que marcará de manera decisiva la configuración de la casa canaria desde el siglo XV hasta bien entrado el siglo XIX. El segundo condicionante es el propio medio en el que la casa se asienta. La primera limitación es la escasez de materiales de construcción clave en la Península tales como la piedra (sólo hay canteras de piedra de gran calidad en Gran Canaria), lo que convierte al sillar en un elemento de calidad que sólo se utilizará esporádicamente como símbolo de estatus social. Este es el primer elemento diferenciador de la casa canaria. La casa humilde se construye con piedra suelta y enlucido interior de cal o excrementos de vaca, ceniza y agua; la casa burguesa se construye con un mortero de piedra cal y barro con sillares esquineros y en vanos y pintada generalmente de barro; la casa noble, para terminar, muestra un uso más generoso de la piedra con la construcción de portadas monumentales. | | | Casas urbanas en Garachico. J.L.M. |
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Otro elemento fundamental de la vivienda isleña es el abundante uso de la madera. Sirve para construir los techos que serán, posteriormente, recubiertos con teja, en el caso de viviendas con techumbre a dos o cuatro aguas, o con torta de barro y paja en las casas de azotea (corrientes en Lanzarote y Fuerteventura y presentes, en menor medida, en Gran Canaria). La madera también sirve para cubrir ventanas, celosías (muy extendidas en La Palma). Las ventanas, generalmente de guillotina, son de claro origen portugués y son una de las notas definitorias de la arquitectura popular isleña. Pero, quizás, sea el balcón el que se ha erigido como verdadera seña de identidad en la casa canaria. En Fuerteventura y Lanzarote aparece el balcón descubierto, en Gran Canaria los hay de este tipo y con tejadillo, mientras que en el grupo occidental (Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma) es éste último (el cubierto) el que domina las fachadas de casonas nobles y casas más humildes. El balcón ha sido interiorizado por el canario como el rasgo fundamental de la arquitectura isleña, una circunstancia que ha posibilitado su uso recurrente en casas modernas.
En el espacio interior domina el patio como eje al que se abren todas las dependencias. Las casas más sencillas, muestran patios traseros o centrales de pequeñas dimensiones, mientras que en las casas burguesas o nobles, el patio, de clara influencia castellana, es el espacio que distribuye todo el espacio de la vivienda. En las plantas bajas se abren las zonas de servicio de la casa, mientras que en los pisos superiores, también abiertas al patio mediante corredores exteriores, se abren todas las habitaciones familiares. Las mejores casas también muestran pequeñas capillas. Estas casas nobiliarias tienen magníficos ejemplos en los cascos históricos de La Laguna, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de La Palma.
En cuanto a las plantas de las viviendas, su distribución también distingue ambientes y clases sociales, En las ciudades se imponen las plantas cuadradas o rectangulares con patios centrales. En el campo, las casas más ricas imitan al patio interior urbano pero con soluciones abiertas. Aparecen así casas con plantas en forma de “L” o de “U”, que se abren a las grandes propiedades de tierra pero que imitan al patio urbano con mayor o menor fortuna. Alguna de estas quintas presenta plantas aún más complejas con una auténtica red de patrios exteriores e interiores que ha dado magníficos ejemplos que aún pueden verse en la Isla Baja de Tenerife (costa norte). Los más pobres construyen casas terreras de un solo piso con varias habitaciones interiores y plantas generalmente rectangulares.
 | | | Cantería para marcar un antiguo vano y pared de mampuesto de mortero en Gran Canaria. GUSTAVO MARTIN |
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Reminiscencias norteñas
Los primeros momentos de la colonización trajeron a Canarias a soldados de fortuna del Norte de la Península Ibérica que se quedaron en Canarias tras las guerras de anexión. En los primeros momentos se realizó una arquitectura de urgencia que importó soluciones constructivas propias de las montañas del norte peninsular. Se construyen pequeñas casas de piedra con techumbres de paja que hasta hace pocos años aún servían de vivienda en las medianías de las islas más montañosas. En Tenerife, el mantenimiento de estas casas derivó hacia su uso como graneros o cuartos de aperos, mientras que en islas como El Hierro, su uso como viviendas es reciente. Los mejores ejemplos se pueden ver en el Valle de la Orotava, en Tenerife, y en el poblado de Guinea, en El Hierro.
Palabras clave: Casas, Arquitectura popular, Cal, Argamasa, Techumbre, Tejados, Casas Pajizas, Pajeros, Sillares, Cantería, Ventana de Guillotina, Piedra Seca, Azotea, Torta, Patio, Medianías; Quinta; Casa Noble; Comercio; Capilla.
 | | | Poblado de casas con techumbre de paja de centeno en Guinea, El Hierro. JOSE LUIS MARRERO |
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