Canary information Informationen von kanaren Buscar en visitacanarias.com Haz ésta tu página de inicio
Sol todo el año
Una naturaleza generosa
Vacaciones con salud
Un legado de siglos
Deportes
Sabor a mar
Te proponemos...
Nuestra gente
Blog visitacanarias
¿Participarías de un Blog en visitacanarias.com?
boton para validar su respuesta
(ver resultados)
 La Palma  El Hierro  La Gomera  Tenerife | Gran Canaria  Fuerteventura  Lanzarote 
Una reliquia de tiempos olvidados
La Laurisilva ha encontrado en Canarias su último hogar
Al norte de las islas más montañosas, entre los 500 y los 1000 metros de altitud, una esponja verde se alimenta de los vientos alisios. La Laurisilva, un bosque relicto que hace millones de años cubrió la cuenca mediterránea, ha encontrado en Canarias su último reducto. Una fronda siempre verde es la tarjeta de presentación de un paisaje propicio para las leyendas.
Los helechos colonizan un suelo caracterizado por la abundancia de nutrientes y altas dosis de humedad. ARCHIVO

La niebla se amolda fácilmente a los rigores de una geografía que siempre apunta hacia lo alto. Después de recorrer miles de kilómetros desde el centro del Atlántico, la humedad choca contra las paredes de las islas dejando tras de sí millones de litros de agua que riegan una tierra siempre ansiosa pero generosa. La abundante humedad y las temperaturas suaves que suelen mantenerse durante todo el año son el caldo de cultivo ideal para el crecimiento de la Laurisilva, un bosque formado por una veintena de especies arbóreas de hoja perenne que hace millones de años cubría gran parte de la cuenca del Mediterráneo. Ahora, sólo Canarias, Madeira y Azores ven crecer un bosque de apariencia mágica donde la bruma es la auténtica protagonista.

El musgo trepa por los troncos retorcidos. ARCHIVO

Se trata de un bosque muy exigente. Un estudio reciente elaborado por científicos de la Universidad de La Laguna ha determinado que para que la Laurisilva prospere han de producirse condiciones climatológicas muy exigentes. La combinación de altitud, humedad y temperatura ha creado un microclima mediterráneo húmedo donde se dan las condiciones ideales para que el bosque prospere. Las temperaturas se mantienen casi estables durante todo el año, con valores absolutos que van desde los 25 a los 10 grados centígrados con medias anuales de 15 grados. También la humedad es bastante estable, con rangos cercanos al 80% durante todo el año. La llamada lluvia horizontal (niebla que choca contra los árboles) suple las carencias de un régimen de lluvias con medias de 800 milímetros al año.

El resultado de estas condiciones excepcionales es un bosque de alta densidad de individuos (el estudio determinó la existencia de 1.693 árboles por hectárea) en el que se desarrolla un ecosistema complejo y único donde abundan las aves, los pequeños mamíferos y una legión de insectos. Una veintena de especies, entre las que dominan el til, la faya, el laurel, el palo blanco o el viñátigo, entre otros, forman un bosque de entre 15 y 9 metros de altura de tupido dosel (sólo un 4% de la radiación solar llega al suelo) que propicia el crecimiento de un nutrido sotobosque (arbustos y plantas) y el mantenimiento de una más que considerable comunidad faunística.

La niebla crea ambientes mágicos. ARCHIVO

Sin duda alguna, los invertebrados  son los auténticos reyes del bosque. Un suelo rico en restos vegetales (hojas y troncos caídos) son un campo de batalla ideal para cientos de especies de insectos que han hecho de la leña del árbol caído su hogar. Entre los troncos cargados de musgo también merodean algunos pequeños mamíferos como las musarañas o los erizos morunos. Las aves también tienen su espacio. Gavilanes, águilas ratoneras, cernícalos, canarios de monte o petirrojos, entre otros muchos, viven o se alimentan en el bosque. Pero las verdaderas estrellas del Monteverde son las palomas de la Laurisilva. La Paloma Turqué y la Paloma Rabiche, son las verdaderas dueñas de los cielos del bosque, aunque nuevos enemigos introducidos por el hombre (principalmente ratas y gatos asilvestrados) las han puesto en posición comprometida.

Aunque presente en cinco de las siete islas del Archipiélago canario, la Laurisilva ha sufrido un serio retroceso desde la conquista castellana. La superficie de Monteverde (como es conocido popularmente este bosque) ha sufrido un importante retroceso en todas las islas. La Palma y La Gomera cuentan con la mejor relación entre bosque superviviente y superficie potencial. Tenerife ha experimentado una drástica disminución de su superficie, aunque cuenta con bosques muy bien conservados. El Hierro, por el contrario, cuenta con una amplia superficie aunque muy degradada, mientras que Gran Canaria sólo cuenta con un 1% de la Laurisilva que atesoró en un pasado no muy remoto.

El verde lo impregna todo. ARCHIVO

En este sentido, las autoridades grancanarias han dado el primer paso y han diseñado un ambicioso plan de reforestación de las medianías de la isla que pretende dar una muestra de lo que fue el antiguo bosque de Doramas una selva que maravilló a todos los viajeros que se acercaron a la isla después de su conquista. Hoy, el pequeño reducto de los Tilos de Moya es lo que queda de aquel bosque legendario. Pero aún es posible disfrutar del bosque en toda su magnitud en Garajonay (La Gomera), Los Tiles (La Palma) o Anaga o Madre del Agua (Tenerife). En todos los casos, una completa red de senderos y miradores permite acercarse a pie o en coche a estos espacios de leyenda que, aún, siguen resistiendo el paso de los años pese a glaciaciones, cambios climáticos o la acción del hombre. Actualmente, el canario ha comprendido que el Monteverde es un tesoro que hay que conservar y, en algunos casos, acrecentar, porque es una de las señas de identidad de Canarias y sus gentes.

Enviar
Imprimir Opine Volver

Agenda
Canarias en imágenes
Foro
Efemérides
Suscripción

  Contáctenos - Publicidad - ¿Quienes somos? - ¿Qué es Visita Canarias? Edita: DestinoDigital, S.L. Islas Canarias  Desarrollado por ARI