La capital palmera reivindica su papel como tercer puerto del antiguo imperio español
El puerto de Santa Cruz de La Palma aspira, junto a los recintos de Amberes y Sevilla, a convertirse en parte del Itinerario Europeo Intercontinental, una ruta portuaria que recuerda la importancia de estos tres puntos del litoral europeo en un pasado en el que en España no se ponía el sol y mercaderías de todo el mundo circulaban por los tres puertos más importantes del mundo. Hoy, las instalaciones portuarias de la capital palmera son modestas en comparación con los antiguos tiempos de gloria, pero la bahía de santa Cruz aún guarda muchas huellas de ese pasado ya lejano.
Proa recta y líneas elegantes. Un vistazo al casco del Correillo La Palma, que se restaura en Tenerife, supone evocar aquellos años en los que la navegación era el único medio de enlazar países y continentes. Abandonado durante decenios, ahora sufre una profunda restauración para mantener viva una de las leyendas marítimas más importantes de Canarias.
Oro blanco sobre lavas negras
Las salinas de Fuencaliente fueron la última explotación salinera construida en Canarias
Jardines de sal. Muchos son los vestigios de la importancia que tuvo la explotación salinera en las costas de Canarias. En el Sur de La Palma una de estas explotaciones representa el epílogo de una forma de vida que, no hace mucho tiempo, daba sustento a miles de familias del Archipiélago. El blanco de la sal de Fuencaliente contrasta con el negro de las lavasvomitadas por la tierra a través de los volcanes de San Antonio y Teneguía. El azul profundo del mar palmero completa un cuadro digno de verse. Una excursión por la punta de ‘abajo’ de La Palma no puede dejar de pasar por las salinas de este lugar mágico.