La costa palmera se da pocos respiros. Por lo general, la más abrupta de las Islas Canarias suele encontrarse con el mar con abismos de roca negra y cabos atormentados donde el Atlántico suele rugir con violencia. A parte de las playas de arena negra de la desembocadura de los grandes barrancos, como Puerto Naos o Los Cancajos, la costa de la Isla Bonita tiene pocos lugares donde acercarse de manera amable al mar. El Charco azul, en el municipio norteño de san Andrés y Sauces, es uno de estos espacios que, de la mano del hombre, han adaptado la roca al gusto del bañista. Esta piscina de mar con aguas tranquilas suele ofrecer el contrapunto calmo a una costa normalmente movida.
En un lugar como La Palma. Pocos son los lugares donde el mar se encuentra con la tierra de manera tranquila. Uno de estos parajes privilegiados y raros en la isla más montañosa del mundo es la Playa de Los Cancajos, un tramo de costa de arenas negras que se ha convertido en uno de los enclaves más destacados del Turismo en la más occidental de las Islas Canarias. Aguas transparentes y vistas impresionantes a la fachada Este de la Isla bonita son las principales credenciales de una playa galardonada con la Bandera Azul de la Unión Europea.
Si hay un lugar donde el mito de la Canarias sedienta se rompe en mil pedazos ese es La Palma. La Isla Bonita es todo un homenaje al agua, un peñasco abrupto y verde que surge del mar para atrapar a todo aquel que huye de playas masificadas y busca una Canarias diferente. Los nacientes de Marcos y Cordero son el máximo exponente del Archipiélago más feraz y una magnífica oportunidad para explorar un paraje que ha sido declarado Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO.
En algunos lugares privilegiados, el concepto de playa turística aún no asusta. Este es el caso de una de las playas emblemáticas de la Isla de La Palma. Puerto Naos es uno de los balcones naturales de Canarias hacia el inmenso Atlántico. Esta playa de arenas negras y aguas tranquilas mira a occidente desde el municipio de Los Llanos de Aridane combinando todos los servicios de un espacio semi urbano (se encuentra en el pequeño centro turístico del mismo nombre) y la calidad medioambiental de una costa en su mayoría intacta.